Padre Spadaro: «Francisco está metiendo a la Iglesia en ejercicios espirituales»

  •    Marzo 01 de 2018
  •    Carlos González
  •    Santa Sede

En el marco del lanzamiento del libro ´En tus ojos está mi palabra´, el pasado 26 de febrero, en el Instituto Teológico de Vida Religiosa, de Madrid, el P. Antonio Spadaro, S.J., director de la Civiltà Cattolica y autor de la obra, destacó un deseo del Papa Francico: «Yo solo quiero poner a Cristo siempre más al centro de la Iglesia; si Cristo está en el centro, el Espíritu Santo reformará la Iglesia.»


«Todo lo que nos dice el Papa marca rumbo y dirección», y «todo lo que hacemos en la vida tiene que tener carácter pascual». Con esta promesa, alfa y omega de la vida cristiana, el cardenal arzobispo de Madrid, Carlos Osoro, animaba este martes, 26 de febrero, al público congregado en la sede del Instituto Teológico de Vida Religiosa a ser «provocadores de encanto» y a construir «centros de amor que evangelicen», como pueden ser «la parroquia o la familia». Y lo hacía durante un encuentro con el jesuita Antonio Spadaro, director de la revista italiana La Civiltà Cattolica, al hilo de la publicación del libro sobre el Pontífice En tus ojos está mi palabra (Ediciones Claretianas).

El prelado tomó la palabra ante un abarrotado auditorio que escuchaba atento las palabras del pastor de la Iglesia que peregrina en Madrid. «La lectura del libro ha sido algo especial, desde el comienzo hasta el final», subrayó el arzobispo, «y os animo de corazón a que sea un libro que tengáis en vuestras manos». Un volumen que «nos convierte, nos advierte y nos pone a todos en una misma dirección», hasta descubrir la síntesis del mismo, que tiene un solo nombre: «Construir la cultura del encuentro». En el libro, además, el Santo Padre «hace un gesto de donación total de su vida», dijo el cardenal, porque «está su vida entera en esas palabras». El Papa «une los corazones del que habla y de los que escuchan», y «lo hace con todo su ser», mostrando una Iglesia «que ama a los hombres y que quiere mostrar el amor mismo de Jesucristo».

El laboratorio del pontificado del Papa

En un mundo a veces desencantado, «entreguemos propuestas de justicia y de amor» y «descubramos que evangelizar es construir la cultura del encuentro». De este modo, el arzobispo de Madrid daba paso al consultor del Pontificio Consejo de las Comunicaciones Sociales y del Pontificio Consejo de la Cultura, Antonio Spadaro. El sacerdote y periodista italiano centró su ponencia en El liderazgo del Papa Francisco. Cinco años de pontificado: Balance y perspectivas. A su lado, el director del Instituto Teológico de Vida Religiosa de Madrid, Carlos Martínez, CMF, y el director de la editorial claretiana, el padre Fernando Prado, CMF, quien ha preparado la edición española de esta obra que incluye una larga entrevista con el Papa Francisco realizada por el padre Spadaro. «Agradezco la presencia del cardenal Osoro, porque su presencia como pastor da relevancia a este libro», confesó el periodista antes de comenzar su disertación. Una ponencia que estuvo cargada de anécdotas y que recogió el testimonio de una vida –la del Papa Francisco– entregada a manos llenas.

«El periodo del cardenal Bergoglio como arzobispo de Buenos Aires se puede considerar como el verdadero laboratorio de su pontificado». En Francisco, dijo, «se ve una continuidad y una maduración», porque «tiene contacto con la gente de su diócesis». Y todas las ideas que tenía «se convirtieron en carne», destacó, «porque ha tenido contacto con la gente, y esta es la experiencia de este libro».

Fruto de un discernimiento del Santo Padre

«Hoy vemos bien desarrollada la película, pero las fotografías se habían hecho hace muchos años», subrayó. Del volumen, que recoge las homilías de Jorge Mario Bergoglio durante los cinco años previos a su elección como Papa, descubrió que «no es una antología de escritos ni un libro organizado por temas», sino que se ha publicado cronológicamente para ver el desarrollo de su pensamiento: «Era oportuno presentar hoy toda la predicación como arzobispo de Buenos Aires para que la gente entienda el contexto de esta predicación». Y se hizo realidad «fruto de un discernimiento del Papa».

Nuestro pasado «contiene el paso de Dios por nuestra vida», manifestó Spadaro, antes de enumerar los dos grandes temas de este volumen, que son «la educación –que ha tenido relación con los jóvenes– y la política –que ha tenido relación con los políticos–». Detalles que «ayudan a interpretar al Francisco Pontífice» y «da las grandes claves para entender los grandes temas que está poniendo encima de la mesa hoy».

La Iglesia, incidió, «está viviendo un momento fuerte de cambio», y «el Papa ha influido en el camino de la Iglesia». Francisco «es el primer Papa que no ha vivido el Concilio en persona», pero «él mismo ha sentido la necesidad fuerte de recuperar el espíritu del Vaticano II y de llevarlo adelante». Él «sabe que el Vaticano II todavía no se ha digerido bien» y, por ello, « hay que ir adelante con él».

«El albañil de la Iglesia»

Y en sus palabras, un deseo, el mismo que el del Papa Francisco: «Yo solo quiero poner a Cristo siempre más al centro de la Iglesia; si Cristo está en el centro, el Espíritu Santo reformará Iglesia”. Dos afirmaciones «fundamentales» para entender la mente de Bergoglio, quien «no eligió el nombre de Francisco solo porque aquel fuera pobre, sino porque la reforma de Francisco era la reforma espiritual de la Iglesia». Por ello, «ha querido ser el albañil de la Iglesia, construyendo una pequeña capilla y quiere ser el albañil de la Iglesia católica». Quiere una reforma espiritual «porque esto va hasta el fondo» y, por tanto «está metiendo a la Iglesia en ejercicios espirituales».

La Iglesia «se ha convertido en un gran laboratorio teológico». Y, de la mano, Francisco, «un Papa eléctrico», en torno a quien «se crean campos de atracción y de repulsión». Pero yo, expuso el sacerdote jesuita, «estoy viendo que Francisco se está convirtiendo en un catalizador de energías positivas». El Papa, continuó, «toma sus decisiones por discernimiento, reza, trata de entender qué debe hacer y, después de haberlo hecho, hace discernimiento sobre lo que ha hecho». Y en contra de lo que algunos piensan, «no actúa sin tener una consolación interior, ya que toma las decisiones en la capilla». Por tanto, quiso señalar que «no existe la Iglesia de Francisco» y que «el Papa no tiene un programa rígido».

«El modelo del Papa es Cristo»

Finalmente, el consultor del Pontificio Consejo de las Comunicaciones Sociales y del Pontificio Consejo de la Cultura expuso que para el Papa, «la Iglesia debe estar siempre en contacto con la plaza, con las puertas abiertas, para que Jesús –que está dentro– pueda salir fuera». Por ello, «la Iglesia debe estar en la calle, siendo una antorcha y acompañando a las personas». Y ahí, quizá, radica el testimonio, a imitación de Cristo, del Pontífice, que no entiende de reconocimientos o de «éxito», ya que, como subrayó Spadaro, «el éxito no forma parte del programa de un Papa», porque «su modelo es Cristo y el gran éxito de Cristo fue morir en la cruz». Y «este es el modelo de un Papa: ser crucificado». Un pontificado, concluyó, de frutos y no de semillas: «Las semillas que está sembrando son mucho mayores que los frutos que está recogiendo».

Así, alentó a los presentes a entrar en las páginas del volumen para comprender el origen de todo lo demás. Y hacerlo «con todo el ser, con las manos, con el corazón y con la palabra», como dijo el Santo Padre en la primera homilía que pronunció y que puede leerse entre las páginas de este libro.

Tomado de: archimadrid.org