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Dar el Primer Paso

  •   Domingo Septiembre 24 de 2017
  •   Aporte ecológico a la Homilía del Domingo
  •    Alejandro Londoño Posada, S.J.
  •    Ordinario

La enfermedad de Colombia que ha producido más muertes es el odio y por eso el Papa Francisco le dedicó tanto tiempo al tema de la reconciliación y a buscar la paz entre nosotros. El evangelio de hoy nos habla no propiamente del odio, pero sí de la protesta de quienes llegaron primero a trabajar contra los que llegaron de últimos.


Pero notemos que aquellos se olvidaron de que al acabar el trabajo y regresar a casa, todos tenían el mismo reto: cómo atender las necesidades de su familia, de sus hijos y cómo dar de comer a los suyos.

En Colombia muchas personas llegaron a los encuentros del Papa de Dar el Primer Paso, con odio por lo sucedido a sus familias. Ojalá lo hayan superado. Pero ahora la protesta sigue siendo parecida a la de la parábola: ¿por qué a los guerrilleros, que llegaron de últimos, el gobierno les paga igual? Se olvidan del problema de los que entregan las armas y que al regresar a sus casas deben tener con qué dar de comer a los suyos.

Pero existe otro caso, que incluso fue bien considerado en la Habana y que tiene que ver con los mismos campesinos de parajes donde se vivió la violencia y es cómo restituir la tierra a quienes les fue arrebatada tanto por la guerrilla como por los paramilitares. Es el reto actual del gobierno.

Qué bueno que en lugar de tanta corrupción de los gobernantes, del senado y de las mismas cortes de “justicia”, este fuera el acento más fuerte ahora. Este anhelo ya lo había expresado el Papa Francisco desde hace tiempo:

“La liberación del paradigma tecnocrático reinante se produce de hecho en algunas ocasiones. Por ejemplo, cuando comunidades de pequeños productores optan por sistemas de producción menos contaminante, sosteniendo un modelo de vida, de gozo, de convivencia no consumista” ( Laudato Si, nr. 112).

Por desgracia vemos que hay otras formas de afrontar el problema bien contrarias. Sin mencionar los planes de Trump en con migrantes, recordemos otros tres. En Brasil, por ejemplo, el gobierno estaba a punto de suspender el decreto que prohibía la minería del carbón en la selva Amazónica en un terreno superior al de Dinamarca.

En Venezuela, el presidente con frases tan bellas como “no se repetirá el viejo esquema del desarrollo minero destructivo”, con todo piensa entregar a las empresas nacionales y extranjeras, el Arco Minero del Orinoco.

Y en nuestro país, se quiere añadir a la cantidad tan grande de licencias “legales” para que las empresas extranjeras sigan contaminando las aguas de las comunidades campesinas, el permiso para el uso del fracking con los horrores que produce.