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“Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.” – Mateo 11:28

  •   Domingo Octubre 01 de 2017
  •   Aporte ecológico a la Homilía del Domingo
  •    Alejandro Londoño Posada, S.J.
  •    Ordinario

La respuesta del país a la Visita del Papa Francisco fue impresionante en todo sentido. Por eso el evangelio de hoy nos viene muy bien para reflexionar sobre cuál debe ser la respuesta, cuáles los Pasos a seguir, después del primer Paso. Nos dice el evangelista Mateo (cap. 21 del v. 28 al 30):


“Un hombre tenía dos hijos. Se acercó el primero y le dijo: Hijo, ve hoy a trabajar en la viña. El respondió: No quiero. Pero después se arrepintió fue. Luego se acercó al segundo y le dijo: lo mismo. El respondió: Voy, señor. Pero no fue. ¿Cuál de los dos cumplió la voluntad de su padre?”.

Sin duda la principal invitación fue al Perdón y a la Reconciliación. Dios quiera que cada día produzca más frutos. Lo mismo en cuanto a la Justicia Social con los marginados y abandonados. Ojalá la respuesta tanto del gobierno como de la sociedad civil no siga siendo Voy, como el segundo hijo, pero en la realidad sea el robo y la corrupción…

Fue una lástima que los organizadores casi no dedicaron tiempo a que pudiera darnos el Papa más impulso a la aplicación y al impulso de la encíclica Laudato Si. En este punto se ve claro, por las respuestas ambiguas que se dan, cómo la parábola anterior tiene también gran aplicación.

Por fortuna se nota gran interés de la sociedad civil en detener la contaminación que producen las minas, no sólo las ilegales, sino las “legales” y aprobadas por el gobierno. Cada día aparece una Consulta Popular en diferentes municipios en contra de los daños ambientales.

Que la Anglo Gold Ashanti se buscara cualquier medio para tomar como botín lo recursos naturales del país, era de esperarse. Pero que utilizara a la Universidad Nacional para sabotear el acuerdo en el municipio de Jericó, ha causado repudio regional y nacional.

Dios quiera que nosotros al reflexionar sobre esta original parábola nos parezcamos al primer hijo y vayamos. Y demos muchos pasos en defensa del Medio Ambiente, de la Casa Común que nos ha regalado el Padre.