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Apártense de mí, malvados, vayan al fuego eterno...

  •   Domingo Noviembre 26 de 2017
  •   Aporte ecológico a la Homilía del Domingo
  •    Alejandro Londoño Posada, S.J.
  •    Ordinario

Mateo no se contenta con que los cristianos de su tiempo ( y nosotros!) leamos las bienaventuranza suyas y las de Lucas. Las repite de algún modo cuando habla del Juicio Final, mostrando cómo al final de la vida, quienes las hayan cumplido serán felices y gozarán del Reino de Dios.


Si en lo ecológico hoy en día pensáramos cómo aplicarlas no sería difícil, ni tampoco la condenación a quienes dice: “Apártense de mí, malvados, vayan al fuego eterno… porque estuve hambriento y no me dieron de comer, sediento y no me dieron de beber….

Tomemos sólo el caso del Agua. Hay muchas personas que luchan porque el acceso al agua potable sea, como dice el Papa Francisco, “un derecho humano básico, fundamental y universal, porque determina la sobrevivencia de las personas, y por tanto es condición para el ejercicio de los demás derechos humanos” (Laudato Si, n.30).

Pero, por desgracia también hay muchas personas que de una u otra forma se oponen a este derecho y luchan porque avance “la tendencia a privatizar este recurso escaso, convirtiendo en mercancía, que se regula por las leyes del mercado” (ibídem, n.30).

Ojalá muchas personas, al tomar agua “embotellada por Coca Cola” u otra empresa por el estilo, caigan en la cuenta que esta actitud va contra los pobres. Lo mismo quienes contaminan las aguas de las montañas, vendiendo el país a empresas multinacionales, que nos dejan unos dólares por el oro que sacan de las minas, pero impiden a los campesinos gozar de agua limpia, como es su derecho humano.

Lo mismo podemos afirmar de quienes arrojan las basuras al suelo, a las calles, para que cuando llueva se tapen las cañerías y se inunden, sobre todo, los barrios más pobres.

Agradezcamos al Señor el agua que nos da y que hace parte de nuestra vida y salud. Y luchemos porque este regalo del Creador también llegue a todos los seres humanos gratis, como lo quiso Él.