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“Si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda infecundo; pero si muere, da mucho fruto”

  •   Domingo Marzo 18 de 2018
  •   Aporte ecológico a la Homilía del Domingo
  •    Alejandro Londoño Posada, S.J.
  •    Cuaresma

Quienes siembran con las famosas semillas de la empresa de Monsanto, en un primer momento logran que su sembrado crezca más que con otras semillas y produzca frutos mayores.


Pero después las plantas no producen semillas que sirvan para este fin y deben volver a comprarlas. Eso sin hablar de los males que causan a los consumidores. Por eso han sido prohibidas en gran parte de los países europeos.

El evangelio de hoy habla de otras semillas que Jesús emplea, en una comparación, para anunciar su muerte y resurrección: “Si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda infecundo; pero si muere, da mucho fruto” (Juan 12, 22).

El grano de trigo debe caer en la tierra. Si cae en un río o en una carretera, se malogra. La Palabra de Dios, en primer lugar, debe caer en tierra buena, en un buen corazón para que dé fruto. De lo contrario se pierde.

Preparémonos para la Semana Santa, muriendo con la penitencia en compañía de Jesús, pero esperando su resurrección con la Vida que Él nos comunica.

Preparemos nuestro corazón en esta Cuaresma, con el sacrificio, para obtener los frutos de la Vida y Muerte del Señor. Pero también pidámosle al Señor, que a nosotros nos ayude a poseer ahora una vida temporal sana, gracias a que respetamos las leyes de la Naturaleza, como nos pide el Papa Francisco, aun en el caso de vivir en sitios pobres:

“Por ejemplo, en algunos lugares, donde las fachadas de los edificios están muy deterioradas, hay personas que cuidan con mucha dignidad el interior de sus viviendas, o se sienten cómodas por la cordialidad y la amistad de la gente”.

Y continúa así la encíclica LAUDATO SI: **“la vida social positiva y benéfica de los habitantes derrama luz sobre un ambiente aparentemente desfavorable. A veces es encomiable la ecología humana que pueden desarrollar los pobres en medio de tantas limitaciones”* (L. S., nr. 148).

Pensemos también en sitios donde las comunidades campesinas nos están dando ejemplo de conservar la naturaleza para el bien de toda la humanidad, como es el caso de la cuenca del Amazonas.

Esa es la invitación que hace el doctor José Sarukhán de la Comisión CONABIO, quien destacó la importancia que tiene recuperar y estudiar los conocimientos tradicionales de los pobladores originarios con el fin de entender algunos procesos de regeneración de los sistemas ecológicos.