Todas nuestras homilías

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Guíon para la radio

  Domingo Junio 25 de 2017
  Guión para la Radio
  José Martínez De Toda, S.J.
  

El Evangelio del domingo de hoy es un llamado a no tener miedo a nada, pues Dios está con nosotros.

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Encuentros con la palabra

  Domingo Junio 25 de 2017
  Encuentros con la Palabra
  Hermann Rodríguez Osorio, S.J.
  

San Hilario de Poitiers vivió en el Siglo IV, en la época del emperador Constancio, hijo de Constantino. La Iglesia atravesaba una etapa de expansión y estrenaba legitimidad, habiendo sido declarada, ya no sólo religión permitida, sino Religión oficial del Imperio. Aparentemente, se trataba de un momento bueno y deseable; sin embargo, después tantas persecuciones y martirios, durante los primeros siglos, los cristianos habían comenzado a tener un estilo de vida mediocre y cada vez más instalado, en una Iglesia que se iba haciendo rica y poderosa. En estas circunstancias, San Hilario escribe unas palabras que me vinieron a la memoria al leer el texto del Evangelio de Mateo que nos propone la liturgia de hoy:

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Pistas para la homilía

  Domingo Junio 25 de 2017
  Pistas para la Homilía del Domingo
  Jorge Humberto Peláez Piedrahita, S.J.
  

Las lecturas de este domingo nos invitan a explorar nuestro mundo interior, en el que deambulan, como fantasmas, frustraciones, inseguridades, miedos, preocupaciones respecto al presente y al futuro. ¿Cuáles son aquellos factores que más nos atemorizan? ¿Cómo buscamos protegernos de esos riesgos? Es natural que, a medida que avanzamos en la vida, estas preocupaciones se agudicen: ¿cómo podré sostener a mi familia?, ¿conservaré mi trabajo? ¿cómo podré tener una vejez digna? Estos son algunos ejemplos de las preocupaciones que nos mortifican. Probablemente, muchas de estas preguntas no aparecen durante la etapa de la juventud, porque los jóvenes viven en el presente; además se sienten inmortales. Por eso se burlan de las recomendaciones de los mayores. Creen que a ellos no les pasará nada.

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Aporte Ecológico a la homilía del domingo

  Domingo Junio 25 de 2017
  Aporte ecológico a la Homilía del Domingo
  Alejandro Londoño Posada, S.J.
  

Nos dice Mateo en el evangelio de hoy: “No teman a los hombres. No hay nada oculto que no llegue a saberse” (Mt. 10, 26).

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Encuentros con la palabra

  Domingo Junio 18 de 2017
  Encuentros con la Palabra
  Hermann Rodríguez Osorio, S.J.
  

Había una vez un pan malo que, tan pronto salió del horno, fue colocado, contra su voluntad, en la vitrina de la panadería junto a otros muchos panes. Poco a poco los clientes se fueron llevando todos los panes y sólo quedó el pan malo que siempre que trataban de agarrarlo, gritaba y protestaba para que no lo tocaran. De pronto, llegó una señora a comprar pan y, como no encontró más, se llevó el pan malo que refunfuñó disgustado: – “¿A dónde cree que me lleva?” La señora le dijo: –“Pues te llevo a mi casa, donde hay cuatro niños que te esperan para poder ir a la escuela a estudiar todo el día”. El pan malo no tuvo más remedio que dejarse llevar, pero siguió refunfuñando para sus adentros... Tan pronto estuvo en medio de la mesa del comedor de la familia y se sintió amenazado por los cuatro niños, comenzó a gritar: –“¡No tienen derecho a hacerme daño! ¡Yo no quiero que me partan, ni estoy dispuesto a que me coman! ¡No lo voy a aceptar de ninguna manera!”.

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Guíon para la radio

  Domingo Junio 18 de 2017
  Guión para la Radio
  José Martínez De Toda, S.J.
  

En el Evangelio del domingo de hoy Jesús nos ofrece una comida divina: su Cuerpo y su Sangre bajo las especies de pan y vino. Esto es algo excepcional nunca acaecido en el mundo. Escuchémoslo.

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Aporte Ecológico a la homilía del domingo

  Domingo Junio 18 de 2017
  Aporte ecológico a la Homilía del Domingo
  Alejandro Londoño Posada, S.J.
  

La revista Semana sacó en la edición de la semana pasada una separata sumamente ilustrada y bien presentada, con muy serios artículos, todos defendiendo la minería legal. Pero no mencionaron un dato importante. A la minería ilegal el gobierno y el ejército la pueden combatir y si es el caso acabarla. Pero si es “legal”, les queda muy difícil, así estén produciendo grandes daños en el medio ambiente.

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Pistas para la homilía

  Domingo Junio 18 de 2017
  Pistas para la Homilía del Domingo
  Jorge Humberto Peláez Piedrahita, S.J.
  

En este día, celebra la liturgia la fiesta del Cuerpo y Sangre del Señor para adorar y agradecer este maravilloso regalo que nos dio Jesús poco antes de su pasión. La Última Cena fue un encuentro de particular intensidad afectiva; allí el Señor hizo las últimas recomendaciones a los Apóstoles. Consciente de que su destino era la muerte, no quiso dejarlos solos, sino que instituyó un nuevo tipo de presencia a través del pan de vida y el cáliz de salvación.

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El mensaje del domingo

  Domingo Junio 18 de 2018
  El mensaje del Domingo
  Gabriel Jaime Pérez Montoya, S.J.
  

En aquel tiempo, dijo Jesús: «Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para siempre. Y el pan que yo daré es mi carne para la vida del mundo.» Disputaban los judíos entre sí: «¿Cómo puede éste darnos a comer su carne?» Entonces Jesús les dijo: «Les aseguro que, si no comen la carne del Hijo del hombre y no beben su sangre, no tienen vida en ustedes. Quien come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna, y yo le resucitaré en el último día.

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Apuntes del Evangelio

  Domingo Junio 10 de 2017
  Apuntes del Evangelio
  Luis Javier Palacio Palacio, S.J.
  

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Guíon para la radio

  Domingo Junio 11 de 2017
  Guión para la Radio
  José Martínez De Toda, S.J.
  

El Evangelio del domingo de hoy es sobre la Trinidad: esa comunidad de tres personas distintas y un solo Dios verdadero. Es una comunidad de amor, modelo de cómo debemos ser también nosotros. Escuchémoslo.

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Pistas para la homilía

  Domingo Junio 11 de 2017
  Pistas para la Homilía del Domingo
  Jorge Humberto Peláez Piedrahita, S.J.
  

Hoy celebra la liturgia la fiesta de la Santísima Trinidad. En ella celebramos que Dios, en su misterio más hondo, es Padre, Hijo y Espíritu Santo. Esta confesión de fe es el punto de llegada de la auto-manifestación de Dios a la humanidad. En su II Carta a los Corintios, san Pablo escribe una síntesis formidable del misterio trinitario: “La gracia de nuestro Señor Jesucristo, el amor del Padre y la comunión del Espíritu Santo estén siempre con ustedes”. Este texto ha sido incorporado a la liturgia como el saludo que el sacerdote dirige a la comunidad que participa en la eucaristía.

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Aporte Ecológico a la homilía del domingo

  Domingo Junio 11 de 2017
  Aporte ecológico a la Homilía del Domingo
  Alejandro Londoño Posada, S.J.
  

Si una persona nos invitara el día de la Santísima Trinidad a salir en bicicleta, muy poquitas personas en el mundo relacionarían esta invitación con la Ecología y menos con la Santísima Trinidad. Pero no es así. Veamos por qué.

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Encuentros con la palabra

  Domingo Junio 11 de 2017
  Encuentros con la Palabra
  Hermann Rodríguez Osorio, S.J.
  

Hace ya muchos años, viajé con algunos compañeros jesuitas a una zona rural del municipio de Marulanda, Caldas, para tener una misión entre los campesinos de la zona. Para los que no conocen, Caldas está en la región central del país, pero con una orografía muy cerrada. Hay muchos pueblos, pero la comunicación entre ellos no es fácil, porque las montañas son monumentales... Pasar de una cima a la otra, atravesando las hondas quebradas, es una proeza digna de titanes.

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El mensaje del domingo

  Domingo Junio 11 de 2017
  El mensaje del Domingo
  Gabriel Jaime Pérez Montoya, S.J.
  

En aquellos días, Moisés subió de madrugada al monte Sinaí, como le había mandado el Señor, llevando en la mano las dos tablas de piedra. El Señor bajó en la nube y se quedó con él allí, y Moisés pronunció el nombre del Señor. El Señor pasó ante él, proclamando: “Señor, Señor, Dios compasivo y misericordioso, lento a la ira y rico en clemencia y lealtad”. Moisés, al momento, se inclinó y se echó por tierra. Y le dijo: “Si he obtenido tu favor, que mi Señor vaya con nosotros, aunque éste es un pueblo de cerviz dura; perdona nuestras culpas y pecados y tómanos como heredad tuya” (Éxodo 34, 4 b - 6. 8-9).

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Guíon para la radio

  Domingo Enero 04 de 2017
  Guión para la Radio
  José Martínez De Toda, S.J.
  

En el Evangelio del domingo de hoy Jesús se aparece resucitado a los Apóstoles, y les infunde el Espíritu Santo. Su llegada aparece con todo detalle en la Primera Lectura de hoy (Hechos de los Apóstoles 2, 1-11). ¿Quién será? Escuchémoslo.

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Encuentros con la palabra

  Domingo Enero 04 de 2017
  Encuentros con la Palabra
  Hermann Rodríguez Osorio, S.J.
  

Fray Timothy Radcliffe, antiguo Maestro de la Orden de Predicadores, comentaba hace algún tiempo el texto bíblico que nos propone la liturgia del domingo de Pentecostés. En su libro, El oso y la monja (Salamanca, San Esteban, 2000, 89-92), llamaba la atención sobre el abismo que existe entre la paz que buscamos nosotros, y la paz que el Señor nos regala. Cuando los once discípulos estaban encerrados en una casa por miedo a los que habían matado al Profeta de Galilea, el Resucitado vino hasta ellos y les dijo: “¡La paz sea con ustedes!” y ellos “se alegraron de ver al Señor”. Pero la paz que les traía los iba a sacar de la paz del encierro y la soledad... En seguida les dijo: “Como el Padre me envió, también yo los envío”. El Resucitado los desinstala, los saca de su escondite, de su búsqueda egoísta de seguridad. La paz que el Señor nos trae, no siempre se parece a la nuestra...

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Pistas para la homilía

  Domingo Enero 04 de 2017
  Pistas para la Homilía del Domingo
  Jorge Humberto Peláez Piedrahita, S.J.
  

En este día celebramos la comunicación del Espíritu Santo a la comunidad apostólica, reunida alrededor de María. Es el comienzo de la historia de la Iglesia, que continúa la obra de Jesucristo, su fundador. Aunque la liturgia celebra tres fiestas diferentes (Resurrección, Ascensión y Pentecostés), se trata de un único misterio, que es el triunfo del Señor sobre la muerte y el pecado, su exaltación como Señor del universo y la venida del Espíritu Santo. Empieza a escribirse un nuevo capítulo de la historia de la salvación, la Alianza nueva y eterna, establecida, no ya con un pueblo particular, sino con la humanidad.

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Aporte Ecológico a la homilía del domingo

  Domingo Enero 04 de 2017
  Aporte ecológico a la Homilía del Domingo
  Alejandro Londoño Posada, S.J.
  

Nos afirma el evangelio del día de hoy: “Después de saludarlos les mostró las manos y el costado. Los discípulos se llenaron de gozo al ver al Señor. Él les volvió a decir: La paz esté con ustedes. Así como el Padre me envió, así yo los envío a ustedes” (Juan 20, 21 y22)

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El mensaje del domingo

  Domingo Enero 04 de 2017
  El mensaje del Domingo
  Gabriel Jaime Pérez Montoya, S.J.
  

Al llegar el día de Pentecostés, estaban todos reunidos en el mismo lugar. De repente, un ruido del cielo, como de un viento recio, resonó en toda la casa donde se encontraban. Vieron aparecer unas lenguas, como llamaradas, que se repartían, posándose encima de cada uno. Se llenaron todos de Espíritu Santo y empezaron a hablar en lenguas extranjeras, cada uno en la lengua que el Espíritu le sugería.

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Apuntes del Evangelio

  Domingo Junio 07 de 2017
  Apuntes del Evangelio
  Luis Javier Palacio Palacio, S.J.
  

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Apuntes del Evangelio

  Domingo Junio 06 de 2017
  Apuntes del Evangelio
  Luis Javier Palacio Palacio, S.J.
  

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Apuntes del Evangelio

  Domingo Junio 05 de 2017
  Apuntes del Evangelio
  Luis Javier Palacio Palacio, S.J.
  

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Apuntes del Evangelio

  Domingo Junio 04 de 2017
  Apuntes del Evangelio
  Luis Javier Palacio Palacio, S.J.
  

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Apuntes del Evangelio

  Domingo Junio 03 de 2017
  Apuntes del Evangelio
  Luis Javier Palacio Palacio, S.J.
  

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Apuntes del Evangelio

  Domingo Junio 02 de 2017
  Apuntes del Evangelio
  Luis Javier Palacio Palacio, S.J.
  

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Apuntes del Evangelio

  Domingo Junio 01 de 2017
  Apuntes del Evangelio
  Luis Javier Palacio Palacio, S.J.
  

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Guíon para la radio

  Domingo Mayo 28 de 2017
  Guión para la Radio
  José Martínez De Toda, S.J.
  

El Evangelio del domingo de hoy nos presenta la misión que encarga Jesús a sus discípulos y a los cristianos de todos los tiempos, antes de subir al cielo por la Ascensión. La misión es llevar a todas partes la Buena Noticia del Amor que nos tiene Dios y cómo debemos amarnos unos a otros. Esa es la misión de la Iglesia. Escuchemos el Evangelio.

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Encuentros con la palabra

  Domingo Mayo 28 de 2017
  Encuentros con la Palabra
  Hermann Rodríguez Osorio, S.J.
  

Hay personas a las que les cuestan, particularmente, las despedidas. Son momentos muy intensos, en los que se expresan muchos sentimientos que duermen en el fondo del corazón y tienen miedo de salir a la luz y expresarse de una manera directa. Pero, en estos momentos, saltan inesperadamente y sorprenden a unos y a otros... Despedirse es decirse todo y dejar que el otro se diga todo en un abrazo que contiene la promesa de seguir presente a pesar de la ausencia.

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Pistas para la homilía

  Domingo Mayo 28 de 2017
  Pistas para la Homilía del Domingo
  Jorge Humberto Peláez Piedrahita, S.J.
  

Hoy celebra la liturgia la Ascensión del Señor. Después de haber cumplido la misión que le confió el Padre de reconciliar a la humanidad, Jesucristo es constituido Señor del universo. El Hijo de Dios, que se había despojado de los atributos de la divinidad para asumir nuestra condición humana, brilla en la plenitud de la gloria. Veamos cómo lo expresa san Pablo en su Carta a los Efesios: “Con esta fuerza resucitó a Cristo de entre los muertos y lo hizo sentar a su derecha en el cielo, por encima de todos los ángeles, principados, potestades, virtudes y dominaciones, y por encima de cualquier persona, no solo del mundo actual sino también del futuro. Todo lo puso bajo sus pies”.

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El mensaje del domingo

  Domingo Mayo 28 de 2017
  El mensaje del Domingo
  Gabriel Jaime Pérez Montoya, S.J.
  

Los once discípulos se fueron a Galilea, al cerro que Jesús les había indicado. Y cuando vieron a Jesús, lo adoraron, aunque algunos dudaban. Jesús se acercó a ellos y les dijo: —Dios me ha dado toda autoridad en el cielo y e la tierra. Vayan, pues, a las gentes de todas las naciones, y háganlas mis discípulos; bautícenlas en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, y enséñenles a obedecer todo lo que les he mandado a ustedes. Por mi parte, yo estaré con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo (Mateo 28, 16-20).

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Aporte Ecológico a la homilía del domingo

  Domingo Mayo 28 de 2017
  Aporte ecológico a la Homilía del Domingo
  Alejandro Londoño Posada, S.J.
  

“El que acepta mis mandamientos y los cumple, ese me ama. Al que me ama a mí, lo amará mi Padre. Yo también lo amaré y me manifestaré a él” (Juan 14, 21).

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Guíon para la radio

  Domingo Mayo 21 de 2017
  Guión para la Radio
  José Martínez De Toda, S.J.
  

En el Evangelio del domingo de hoy Jesús se despide de sus discípulos en la Última Cena. Pero les deja tres grandes regalos. ¿Cuáles son? Escuchémoslo.

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El mensaje del domingo

  Domingo Mayo 21 de 2017
  El mensaje del Domingo
  Gabriel Jaime Pérez Montoya, S.J.
  

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: -«Si ustedes me aman, guardarán mis mandamientos. Yo le pediré al Padre que les dé otro defensor, que esté siempre con ustedes, el Espíritu de la verdad. El mundo no puede recibirlo, porque no lo ve ni lo conoce; ustedes, en cambio, lo conocen porque vive en ustedes y está con ustedes. No los dejaré huérfanos, volveré. Dentro de poco el mundo no me verá, pero ustedes me verán y vivirán, porque yo sigo viviendo.

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Encuentros con la palabra

  Domingo Mayo 21 de 2017
  Encuentros con la Palabra
  Hermann Rodríguez Osorio, S.J.
  

Hace ya unos años, leí en un periódico colombiano un mini cuento que se llamaba Un minuto de silencio y decía: Antes del encuentro de fútbol –graderías llenas, grandes manchas humanas de colores movedizos– se pidió un minuto de silencio por cada uno de los asesinados. El país permaneció 50 años en silencio.

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Pistas para la homilía

  Domingo Mayo 21 de 2017
  Pistas para la Homilía del Domingo
  Jorge Humberto Peláez Piedrahita, S.J.
  

Los bautizados de todos los tiempos debemos leer una y mil veces estos relatos que nos narran la vida de la comunidad apostólica. Allí encontraremos el modelo de lo que deben ser las Iglesias locales dispersas por el mundo. Con el paso de los siglos nos hemos burocratizado, y el anuncio de la Persona de Jesucristo ya no está animado por la pasión de los primeros tiempos de la Iglesia. Ciertos sermones en exequias y matrimonios suenan como fórmulas jurídicas y no son fuego que irradia luz y calor. ¿Qué elementos encontramos en los textos de este VI domingo de Pascua?

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Aporte Ecológico a la homilía del domingo

  Domingo Mayo 21 de 0201
  Aporte ecológico a la Homilía del Domingo
  Alejandro Londoño Posada, S.J.
  

Jesús nos da ejemplo en algo que falta a los políticos, gobernadores y en general a todos nosotros: hablamos, pero no actuamos. Muchas palabras, pero poca acción. De Jesús, en cambio, en el libro de los Hechos nos dice el autor de una manera categórica: **“escribí acerca de lo que Jesús hizo y enseñó”** (Hechos, 1,1). Hizo y enseñó!

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Apuntes del Evangelio

  Domingo Mayo 13 de 2017
  Apuntes del Evangelio
  Luis Javier Palacio Palacio, S.J.
  

En el judaísmo no existía propiamente la palabra “familia”. La unidad básica social es designada como “casa del padre” (Gn 24:38). El derecho patriarcal abarcaba la vida misma de los hijos e hijas y sus deberes hacia ellos eran básicamente religiosos: circuncisión y enseñanza de la Torah. Decidían sus matrimonios y la mera declaración del varón le asignaba la paternidad sin necesidad de pruebas. El título de padre como honorífico era desconocido y solamente aplicable a los tres patriarcas Abrahán, Isaac y Jacob quienes sería “los padres del mundo”. Los cristianos utilizarán “padres apostólicos” y “padres de la Iglesia” con el sentido honorífico tardío que se daba a algunos rabinos. Yahvéh era padre de todo el pueblo y nunca de un individuo en particular. Un eco de esto podemos verlo en la recomendación de Jesús a sus seguidores: «Sed misericordiosos como vuestro Padre es misericordioso» (Lc 6:36), igualmente en la oración del Padrenuestro. Pero Jesús nunca llama a Dios padre de Israel, como si lo fuera de esta familia particular y habla de Dios como “mi padre”. Es a través de la relación con Jesús como “hermano” como se accede a Dios como Padre, no al contrario como se daba en la afirmación judía. En otras palabras, todo hombre es hijo de Dios a condición de que se haga hermano de Jesús. Es una paternidad o filialidad surgida de la fe. Cuando Jesús afirma que era antes que Abrahán estaría alegando una paternidad anterior o superior. El credo de Nicea establece la identidad de la sustancia (homooúsios en griego) entre el Padre y el Hijo y enfatiza que el Hijo no es creado sino engendrado como se consigna en el Credo. El término originó sus debates por la forma como entonces se entendía la paternidad. En el segundo Concilio de Constantinopla de asigna al Padre, al Hijo y el Espíritu el carácter de persona (prosopon, hypostasis en griego) los tres compartiendo la misma substancia.

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Guíon para la radio

  Domingo Mayo 14 de 2017
  Guión para la Radio
  José Martínez De Toda, S.J.
  

Buenos días. Estamos aquí en el Estudio… (Se presentan los participantes). El Evangelio del domingo de hoy nos habla de un Camino para salir de nuestros problemas y encontrar una solución a ellos. Escuchémoslo.

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Encuentros con la palabra

  Domingo Mayo 14 de 2017
  Encuentros con la Palabra
  Hermann Rodríguez Osorio, S.J.
  

Cada vez que nace un niño o una niña, la gente va a visitar a los nuevos padres, que se alegran de una vida nueva que llega al mundo. El comentario que no puede faltar nunca en este tipo de visitas es: “Igualito al papá”... “Tiene la misma nariz de la mamá”... “Cómo se parece al abuelo”... “sacó los mismos cachetes de la abuela”... Las mujeres son más capaces de encontrar estas similitudes que, muchas veces, a los hombres nos parecen exageraciones propias de la sensiblería. No voy a entrar a dirimir quién tiene la razón, pero sí creo que es “normal” que los hijos y las hijas se parezcan a su papá y a su mamá... Eso es lo menos que se puede esperar...

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Pistas para la homilía

  Domingo Mayo 14 de 2017
  Pistas para la Homilía del Domingo
  Jorge Humberto Peláez Piedrahita, S.J.
  

En su ministerio apostólico, Jesús tuvo dos grupos a los cuales dirigió sus enseñanzas. El primer grupo estaba constituido por las multitudes que lo seguían por la fascinación que ejercían sus enseñanzas, sencillas y profundas, que les tocaban las fibras más hondas del corazón; igualmente, se sentían atraídos por los milagros que hacía. El segundo grupo, mucho más reducido, lo constituían sus discípulos; poco a poco los fue formando; con ellos profundizaba los temas que había desarrollado en las parábolas y respondía a sus dudas.

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Aporte Ecológico a la homilía del domingo

  Domingo Mayo 14 de 2017
  Aporte ecológico a la Homilía del Domingo
  Alejandro Londoño Posada, S.J.
  

Como los apóstoles deseaban dedicarse más a la predicación del Mensaje, proponen a la comunidad cristiana lo siguiente: “Escojan entre ustedes a siete hombres, llenos de espíritu Santo y de sabiduría, a los cuales encargaremos este servicio” (Hechos 6,4).

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El mensaje del domingo

  Domingo Mayo 14 de 2017
  El mensaje del Domingo
  Gabriel Jaime Pérez Montoya, S.J.
  

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «No pierdan la calma, crean en Dios y crean también en mí. En la casa de mi Padre hay muchas estancias; si no fuera así, ¿les habría dicho que voy a prepararles sitio? Cuando vaya y les prepare sitio, volveré y los llevaré conmigo, para que donde estoy yo, estén también ustedes. Y adonde yo voy, ya saben el camino.» Tomás le dice: «Señor, no sabemos adónde vas, ¿cómo podemos saber el camino?»

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Apuntes del Evangelio

  Domingo Mayo 12 de 2017
  Apuntes del Evangelio
  Luis Javier Palacio Palacio, S.J.
  

La experiencia última que fundamenta lo religioso es la experiencia mística que de manera general es la unión con toda la creación en Oriente (budismo, hinduismo, zen, taoísmo) y en Occidente con un Dios personal (judaísmo, cristianismo, islamismo). En ninguno de los dos tipos de experiencia mística se alcanza la unidad total, pues exige en Oriente la negación del “yo ” que toma toda la vida y en Occidente la renuncia al “yo” que toma igualmente toda la vida. Hoy, el evangelio nos pide pasar de la fe en Dios a la fe en Jesús. Como en otro comentario se dijo el paso cristiano es al revés, pues es afirmar Jesús es Dios y no a la inversa. Precisamente para los judíos era imposible pasar de Yahvéh a Jesús porque éste no cumplía con lo que esperaban de su dios Yahvéh. Ni había llegado el fin de los tiempos, ni el pueblo veía la liberación, ni la paz escatológica, ni el fin del sufrimiento, ni el Mesías esperado; y así, un largo etcétera. En realidad la fe cristiana empezaba por la experiencia Pascual (experiencia mística) y luego buscaban sustentarla con las Escrituras Hebreas (Antiguo Testamento) para mostrar que se cumplían a cabalidad en Jesús. El evangelio de hoy forma parte del último discurso de Jesús que puede entenderse como una larga catequesis. Ahora no es para el gran público como los debates de los doce primeros capítulos, sino para sus seguidores más cercanos y por supuesto para la comunidad creyente de la época de Juan. El discurso produce la sensación de que Jesús está ya en su gloria y simultáneamente permanece con sus discípulos. Se siente sin espacio ni tiempo y a la vez como dicho para todos los espacios y todos los tiempos.

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Apuntes del Evangelio

  Domingo Mayo 11 de 2017
  Apuntes del Evangelio
  Luis Javier Palacio Palacio, S.J.
  

En el lavatorio de los pies (substituye en Juan el relato de la cena), Jesús da una lección del principio cristiano del servicio. Algo que era tenido por ocupación de esclavos tanto en la cultura griega como en la judía. De muchas maneras se justificaba la existencia de esclavos, que eran realmente esclavizados, pues no hay ningún ser humano esclavo por naturaleza. Los vencidos en combate, los acreedores insolventes, los parias, los extranjeros eran fácilmente esclavizados por un cierto derecho implícito. El principio absoluto judío era que no se podía ser esclavo sino de Yahvéh y que la salvación más significativa y base de toda reflexión teológica era la liberación de la esclavitud de Egipto. Esto llevó a que el judaísmo tuviera unas normas sobre la esclavitud mucho más humanas que las de los pueblos vecinos y que las que luego acogieron los mismos cristianos quienes siguieron más la legislación cananea que hacía del esclavo un bien mueble heredable con su prole y futura descendencia.

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Apuntes del Evangelio

  Domingo Mayo 10 de 2017
  Apuntes del Evangelio
  Luis Javier Palacio Palacio, S.J.
  

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Apuntes del Evangelio

  Domingo Mayo 09 de 2017
  Apuntes del Evangelio
  Luis Javier Palacio Palacio, S.J.
  

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  Domingo Mayo 09 de 2017
  Luis Javier Palacio Palacio, S.J.
  

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Apuntes del Evangelio

  Domingo Mayo 08 de 2017
  Apuntes del Evangelio
  Luis Javier Palacio Palacio, S.J.
  

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Apuntes del Evangelio

  Domingo Mayo 07 de 2017
  Apuntes del Evangelio
  Luis Javier Palacio Palacio, S.J.
  

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Apuntes del Evangelio

  Domingo Mayo 06 de 2017
  Apuntes del Evangelio
  Luis Javier Palacio Palacio, S.J.
  

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Guíon para la radio

  Domingo Mayo 07 de 2017
  Guión para la Radio
  José Martínez De Toda, S.J.
  

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Encuentros con la palabra

  Domingo Mayo 07 de 2017
  Encuentros con la Palabra
  Hermann Rodríguez Osorio, S.J.
  

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Pistas para la homilía

  Domingo Mayo 07 de 2017
  Pistas para la Homilía del Domingo
  Jorge Humberto Peláez Piedrahita, S.J.
  

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El mensaje del domingo

  Domingo Mayo 07 de 2017
  El mensaje del Domingo
  Gabriel Jaime Pérez Montoya, S.J.
  

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Aporte Ecológico a la homilía del domingo

  Domingo Mayo 07 de 2017
  Aporte ecológico a la Homilía del Domingo
  Alejandro Londoño Posada, S.J.
  

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Apuntes del Evangelio

  Domingo Mayo 05 de 2017
  Apuntes del Evangelio
  Luis Javier Palacio Palacio, S.J.
  

**Juan 6:52-59,** viernes, mayo 5 de 2017 El evangelio de Juan es bastante singular respecto a la Eucaristía. Siendo el último de los cuatro, ya debió contar con todo lo que se discutiría, comentaría y enseñaría en las reuniones de los creyentes para celebrarla. Las enseñanzas de Pablo al respecto ya tendrían cerca de cincuenta años y lo esencial era: «La copa de bendición que bendecimos, ¿no es tener parte en la sangre de Cristo? El pan que partimos, ¿no es tener parte en el cuerpo de Cristo?» (1 Co 10:16). En Pablo la sangre es usada para designar la pasión de Cristo. La pareja de palabras “carne y sangre” designa al hombre en su naturaleza perecedera, que es la que asume Jesús. En el judaísmo la sangre es sagrada, sinónimo de vida que pertenece solo a Dios. De allí las tres prohibiciones básicas: homicidio, tomar la sangre como alimento, uso cultual de la sangre, excepto en prescripciones muy precisas. La primera lleva a “vengar la sangre derramada”, la segunda a la necesidad de desangrar totalmente el animal del sacrificio (cordero pascual) para la comida Kosher (hasta el día de hoy) y la sangre no sirve sino para expiación. En el culto se usó la sangre para sellar la alianza entre Yahvéh y el pueblo. «Esta es la sangre de la alianza que Yahveh ha concluido con vosotros» (Ex 24:8). En el Nuevo Testamento se acaban los sacrificios sangrientos. La sangre clama justicia desde la muerte de Abel. En la última cena es simbolizada por el vino que sella una nueva alianza. Curiosamente es el evangelio de Juan el que más alude a la Eucaristía pero no trae el relato de su institución, reemplazándolo por el lavatorio de los pies y el largo sermón de despedida. El extenso discurso del pan de vida, diferenciado del maná y repartido a la multitud como pan de cebada, se endurece aún más cuando el verdadero pan de vida es la carne de Jesús. Las palabras son una variación extrema de las de la institución de la Eucaristía. «El pan que yo daré es mi carne, vida del mundo» (Jn 6:51), contrasta con “este es mi cuerpo que se entrega por vosotros”. En Pablo se enfatiza en la Eucaristía la proclamación de la muerte del Señor hasta que vuelva mientras que en Juan se enfatiza que la Palabra hecha carne ha entregado su carne y sangre para vida del mundo. En Juan la Palabra es suficientemente salvífica y es la que domina en la última cena. No se menciona pan ni copa y la sangre aparece al final en la lanzada del costado. Así como lleva Juan al realismo físico de la carne y la sangre lleva al realismo espiritual la manera de ser del creyente: «Pero a todos los que la recibieron, a aquellos que creen en su nombre les dio potestad de llegar a ser hijos de Dios; los cuales, no de sangre, ni de voluntad humana, ni de voluntad de varón, sino de Dios nacieron» (Jn 1:12-13). En el primer caso pensaría uno que está hablando de la más cruda realidad del hombre como animal y en el segundo como de ángeles. Estos contrastes son comunes en Juan de manera que el creyente una las dos realidades. Igualmente mientras habla del amor de Dios en términos sublimes se refiere al amor a los hermanos en términos tan realistas como dar la vida por ellos. Luego de haber exaltado la carne como alimento, dice Jesús más adelante, como para sacarlos de tal realismo físico: «El espíritu es el que da vida, la carne de nada sirve. Las palabras que yo os he dicho son espíritu y son vida» (Jn 6:63) que haría pensar a un oyente advertido ¿Entonces, en qué quedamos? Es una situación similar a la de los relatos de resurrección que van sacando a los discípulos de las ideas equivocadas que puedan tener. Si creen que es un fantasma, come con ellos; si creen que es humano, atraviesa las puertas y paredes; si creen que es un caminante, es Jesús “en otra figura”; si creen que es un ser totalmente nuevo, les muestra las heridas de la pasión; si creen que es un cadáver en la tumba, la encuentran vacía; si creen que pueden retenerlo se les escapa; si lo miran ir al cielo, les manda mirar a la tierra; si lo quieren retener en la tierra, les dice que solo yéndose habrá Espíritu; si esperan su muerte en cruz, lo que les entrega es su Espíritu. No es de extrañar que los mismos discípulos se sientan confusos luego del discurso del pan de vida; que muchos dejen de seguirlo lleve a Jesús a preguntarles a los pocos que perseveran: «¿Acaso también vosotros queréis marcharos?» (Jn 6:67). Era creencia común en la antigüedad que el alma residía en la sangre y el resto de materia no daba vida. En escritos antiguos se hablaba sin embargo del cuerpo y el alma de Moisés lo que en el lenguaje de Juan equivaldría a “carne y sangre” de Jesús. En el lenguaje de Pablo y Juan quien inhabita al creyente es el Espíritu del Resucitado. Pero no está desligado de Jesús y su pasión, puesto que su función es precisamente producir en el creyente seres similares a Jesús. Así, se da la doble necesidad de que la Eucaristía combine ambas presencias, o modos de actuar en el creyente. Es la función que cumple la epiclesis o invocación del Espíritu en la Eucaristía. Actúa el Espíritu por el Resucitado y actúan las especies de pan y vino por el Crucificado (pasión y muerte). La Eucaristía mantiene similar tensión a la ya enunciada. Si pensamos en una presencia meramente espiritual y desencarnada, el pan y vino (cuerpo y sangre, Jesús y su pasión) nos recuerdan que sería incompleta; si pensamos en una presencia meramente física, el Espíritu invocado nos recuerda que es igualmente incompleta. La comparación que hace Pablo entre Jesús y Adán goza igualmente de esta ambigüedad que parece romper la lógica y la gramática. «El primer hombre, Adán, fue ser viviente, el último Adán, espíritu vivificante» (1 Co 15:45). Si por el primer Adán tuvimos la vida del cuerpo y el soplo que le dio vida, por el segundo tuvimos el Espíritu porque teniendo carne y sangre no era de carne y sangre sino Palabra (logos, verbo) encarnada. Como se decía en otro comentario, Jesús en el evangelio de Juan ya es el Resucitado que pasa por la tierra como si levitara. Pero no solamente Jesús, también el creyente ha de vivir en este mundo como si en él no viviera, caminar sobre él como si levitara. Todas sus acciones tienen ya desde ahora un carácter espiritual. En el evangelio de Juan esta actitud está garantizada, luego de la vida pública de Jesús, porque envía el Paráclito quien permanece para siempre y el Espíritu de la verdad viene con él. El hombre en Juan nunca queda huérfano porque el Padre que acompañó a Jesús es el Padre que acompaña a todos y cada uno de los creyentes. El evangelio de Juan, a diferencia de los sinópticos en los que sin lugar a dudas Jesús (personaje central y supremo) es como una auto-biografía en la cual cada creyente puede leer adecuadamente su propia vida, sentirse el protagonista del relato. Lógicamente no como una biografía ordinaria sino como biografía interior, como un deseo de Dios de hacerlo realmente su hijo y como su Hijo. De ahí que el mismo Jesús pueda afirmar: «De verdad os aseguro: el que cree en mí, también él hará las obras que yo hago, y aun mayores las hará» (Jn 14:12) algo que no nos hubiéramos atrevido a pensar en nuestra propia biografía.

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Apuntes del Evangelio

  Domingo Mayo 04 de 2017
  Apuntes del Evangelio
  Luis Javier Palacio Palacio, S.J.
  

Juan 6:44-51, jueves, mayo 4 de 2017 Desde que en el libro del Génesis se habla de imagen y semejanza divina para el ser humano, el empeño por buscar la semejanza, con base en la idea de Dios, llevó a la concepción dinámica del hombre de no ser aun lo que Dios esperaba de su creatura. La imagen se recibía como don o regalo común para toda la humanidad, la semejanza como tarea para realizar a lo largo de la vida. Podríamos decir que la imagen es el pasado (la marca de fábrica del ser humano) y su semejanza es el futuro (lo que se espera del ser humano). Los escritores místicos hablan del destino futuro del ser humano como la “unión mística” o la deificación. En el Nuevo Testamento son Pablo con su idea de incorporación mística en Cristo y Juan como el Logos (palabra, verbo) encarnado quienes mejor presentan esta idea. Las espiritualidades ascéticas plantearon el camino de la práctica de las virtudes para llegar a tal estado, pues la enseñanza de Dios sería la práctica de dichas virtudes: humildad, largueza, castidad, paciencia, templanza, caridad, diligencia y otras. A ellas se accedía por oración, ayuno, penitencias y mortificaciones. Lógicamente en todo esto el cuerpo resultaba bastante maltratado y fácilmente concebido como enemigo del alma. Lo que parecía la exaltación unilateral de un aspecto, era el desprecio de otro igualmente importante, según la concepción hebrea del hombre como ser integral. En Juan no hay logos (espíritu) sin carne ni carne sin logos. En la visión de Ezequiel de los huesos secos, también éstos pueden revestirse de espíritu, por lo cual es entendible que en el judaísmo no existiera culto a los muertos pues Yahvéh era Dios de vivos. El desarrollo teológico judío del maná como pan del cielo, apunta a que el hombre podría compartir el alimento de eternidad como los dioses. En varios padres de la Iglesia precisamente la Eucaristía se llama “remedio de inmortalidad” o de resurrección. Juan habla de “renacimiento” (nacer de nuevo o de arriba) en el diálogo de Jesús con Nicodemo y Pablo habla de una experiencia mística de ser «arrebatado al tercer cielo» (2 Co 12:2), no para quedarse en él como quería Pedro en la transfiguración, sino para hacerse consciente del futuro que esperaba al creyente. En el cristianismo la resurrección (inmortalidad) es un don de Dios y no una propiedad innata del alma (como en Platón); el alma humana está emparentada con la gloria divina (no solo con la razón) y la distancia sólo puede trascenderse a través de Jesús. Es decir, al margen de Jesús no hay acercamiento posible a Dios. A través del progreso moral el hombre participa en los atributos divinos. En las experiencias místicas aún en esta vida, se puede pregustar la unión con Dios. Un ejemplo de esto último es el “camino de Damasco” de Pablo, quien en sus propias palabras dice que es la revelación en él como hijo de Dios: «Se dignó revelar en mí a su Hijo para que lo anunciase a los gentiles» (Gal 1:16). En los evangelios sinópticos el hombre recto espera heredar la vida eterna en el futuro, pero en Juan quien cree en Cristo la posee aquí y ahora (Jn 3:16). Para tratar de expresar lo que la encarnación significaba para el ser humano se buscaron las mejores fórmulas para tratar de entender la manera como fuimos enseñados por Dios a través de Jesús. Así se dice que por amor infinito, Dios se hizo hombre, como somos nosotros, para hacer de nosotros lo que él mismo era. La figura de la Eucaristía fue igualmente usada: así como el pan se transforma espiritualmente por la invocación eucarística, nuestros cuerpos se transforman al recibir la comunión. ¡Cuántas veces hemos comulgado y cuántas nos esperan! Igual comparación se aplicó al bautismo como incorporación a Cristo. La comunión puede considerarse como un bautismo repetido. En una formulación más general: Dios se hizo hombre para que el hombre se hiciese Dios; por el abajamiento (kénosis) de la encarnación Dios se hizo hombre para enseñarnos como era posible que un hombre se hiciese Dios. Si el conocimiento es la perfección del hombre como hombre, el amor es la perfección del hombre como Dios. La salvación estribaría en una fórmula de intercambio de manera que Cristo se hace lo que somos de manera que lleguemos a ser lo que él es. Tenemos ya la imagen y debemos adquirir la semejanza, primero por la calidad de nuestra vida moral y segundo por nuestra incorporación por el bautismo. La semejanza definida como la similitud con Dios en la medida en que cabe a la naturaleza humana. En la historia del cristianismo son los monjes del desierto lo primeros en postular una vía para alcanzar la semejanza divina; son sus experiencias las que dan origen a la literatura mística. Tomada como técnica se vuelve mera ascética como el entrenamiento de un gimnasio: solo músculos endurecidos a menudo incluso amenazantes para los demás. Pero cualquier idea de santidad, de perfección, de purificación debe pasar por el auténtico mandato de Jesús: «Sed misericordiosos como mi Padre es misericordioso» (Lc 6:36). O como recuerda Pablo a los corintios: sin amor (caridad, ágape) todo carisma por extraordinario que sea es como címbalo que resuena y no vale nada. De ahí que Gregorio de Nisa diga que el mejor camino para construir la semejanza con Jesús es el camino de la filantropía (amor al ser humano) que practicó Jesús. Nuestra respuesta a un Dios que desciende a la tierra como Jesús, es imitar a Jesús para ascender con él y como él a Dios quien bajó primero. Por ejemplo, habla de la virginidad como virtud divina pero no como una condición física sino como “desprendimiento del corazón”, como condición espiritual que no se esclaviza con apegos. La humanidad, el cosmos todo fue creado para la deificación. El único fracaso real de la humanidad es no alcanzarla, según Máximo el Confesor. La diferencia entre la imagen y semejanza es como la que hay entre una caricatura y un acabado retrato. Primero el artista diseña unas líneas en un solo color o carboncillo. Luego pinta de tonos y colores los detalles que toma del modelo que es el mismo para todos: Jesús. Así, todos y cada uno expresan de manera diferente y en diferente grado de exactitud el mismo modelo. El proceso se da por las dinámicas, energías, gracias divinas que son los nombres que damos a Dios: como Dios nos deifica, como Vida no vivifica, como Luz nos ilumina, como Unidad nos unifica, como Realidad nos realiza, como Misericordia nos hace misericordiosos. En la literatura mística la transfiguración es entendida como una expresión de lo que se espera del ser humano. Los discípulos fueron rodeados de la gloria divina. Los nombres que le dan como metamorfosis, metabolismo, transformación indican el carácter dinámico de la vida cristiana. Considerar los sacramentos como cambios instantáneos está más cerca de la alquimia y las religiones mistéricas que de la concepción cristiana revivida en el Vaticano II. Los sacramentos son anticipaciones del futuro. Se celebran en un instante y se viven toda la vida. Pero el camino no es una autopista de alta velocidad. Tomando la imagen de Moisés y su subida al Sinaí, dicen los místicos que el camino incluye luz, nubes y oscuridad. Algo similar al camino de Juan de la Cruz y buena metáfora del camino del modelo único: el camino de la cruz. Enseñados por Dios no es otra cosa que enseñados por Jesús.

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